Seguimos con el más x menos y «con la que está cayendo» como dice todo el mundo. Parece que no es el momento para nada; ni para cambiar de piso, ni de trabajo, ni para montar una empresa ni para casarse, ni para separarse.

Hay cosas que nunca tienen «su momento»; por ejemplo, nunca es buen momento para tener un bebé. Es algo que te cambia la vida y al plantearlo siempre puedes encontrar un nuevo proyecto que afrontar, un bonito viaje que disfrutar u otras mil razones para retrasarlo. Y sin embargo sólo hace falta un motivo para empezar el viaje de la paternidad o maternidad: querer hacerlo.

En cualquier situación, sea de bonanza o de crisis galopante, siempre hay gente que lleva a cabo proyectos tan arriesgados o más que los que tú tienes en mente. Y a muchos de ellos les sale bien. A algunos les sale mal pero a todos ellos les queda la satisfacción de haberlo intentado.

Es momento de elegir ¿qué prefieres? ¿Acabarás frustrado por no saber si habría funcionado o te atreverás a tomar esa decisión que te quita el sueño?

Sea lo que sea lo que tienes en mente como próximo proyecto piensa en ello sin tener en cuenta qué piensan los demás, sin leer los diarios de economía y sabiendo que las cosas no tienen «su momento» sino que el momento lo eliges tú. Piensa en ti y cuando tengas claro lo que quieres vete a por ello